80 años sobre dos ruedas
Somos un negocio familiar
Hace más de ocho décadas comenzó una pasión que acabaría convirtiéndose en todo un referente del mundo de las motos. Todo empezó en septiembre de 1943, cuando se inauguró nuestro primer taller: un pequeño espacio donde la dedicación, el ingenio y el amor por la mecánica marcaron el inicio de una tradición que sigue viva hoy.
Nuestro Espíritu
Con el paso del tiempo, la empresa fue creciendo sin perder nunca su esencia. Llegaron los años 50, etapa en la que la historia tomó un giro aún más familiar. Una de las imágenes que más cariño guarda la familia es la de una niña observando el taller: la hija del fundador, que desde pequeña convivió entre motores y carburadores. Esa niña —que más tarde formaría parte del legado de la empresa— representa el espíritu de continuidad que ha mantenido viva nuestra marca generación tras generación.
Fieles a nuestra filosofía
Durante los
Durante los
años 80 y 90, la compañía dio un salto importante, adaptándose a las nuevas tecnologías y ampliando el negocio, siempre con la misma filosofía: ofrecer la mejor atención, un conocimiento técnico impecable y un trato cercano, fruto de tantos años de experiencia.
Actualmente
Hoy, después
Hoy, después
de 80–90 años de historia, seguimos siendo la misma empresa familiar que nació en aquel humilde taller de 1943. Miramos al futuro con orgullo por el camino recorrido y con la ilusión intacta de seguir compartiendo nuestra pasión por las motos con quienes confían en nosotros.
de trabajar
Nos mueve la calidad, la atención personalizada y el compromiso de ofrecer siempre el mejor servicio. Nuestra misión es clara:
que disfrutes cada kilómetro con seguridad, tranquilidad y una moto en perfecto estado.
experiencia




